martes, 10 de enero de 2012

Bellos Comienzos

NIEBLA
(Miguel de Unamuno)

   "Al aparecer Augusto a la puerta de su casa extendió el brazo derecho, con la palma abajo y abierta, y dirigiendo los ojos al cielo, quedose un momento parado en esa aptitud estatuaria y augusta. No era que tomaba posesión del mundo exterior, sino era que observaba si llovía. Y al recibir en el dorso de la mano el frescor del lento orvallo frunció el sobrecejo. Y no era tampoco que le molestase la llovizna, sino el tener que abrir el paraguas. ¡Estaba tan elegante, tan esbelto, plegado dentro de su funda! Un paraguas cerrado es tan elegante como feo un paraguas abierto.
   "Es una desgracia eso de tener que servirse uno de las cosas -pensó Augusto-; tener que usarlas. El uso estropea y hasta destruye toda belleza. La función más noble de lo objetos es la de ser contemplados. ¡Qué bella es una naranja antes de comida!"...

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